Mostrando entradas con la etiqueta jazz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta jazz. Mostrar todas las entradas

5.8.11

"Ecos del Sur", Con la Frente en Alto.

Acaban de regresar de la gira al sur de Chile, donde dejaron toda la musicalidad en el recuerdo de la gente, y por qué no, uno que otro corazón ilusionado. Es que los dieciocho músicos fueron a dejar todo su talento en aquellos escenarios, y la visceralidad del jazz hizo que el público despertara en sus butacas, y vibrara con la síncopa y el swing.
Para saber desde cerca cómo se vivió "Ecos del Sur", uno de los músicos, Patricio Huerta,
(saxo alto), comenta su experiencia.

 


¿Qué expectativas tenías de la gira?

La primera impresión cuando supe que la Big Band iba a realizar esta gira fue  “¡ Projazz se la esta jugando por nosotros, que genial
! Fue una muy buena noticia ya que siempre habíamos tenido en mente mostrar nuestro trabajo fuera, en regiones. Y el trabajo de este año ha sido muy difícil debido a que la mayoría de los integrantes son nuevos y están cursando el primer año de la carrera. Es un desafío muy grande tocar repertorio para profesionales, además, Projazz Big Band es una de las buenas agrupaciones de Chile, en donde muchos jóvenes y aspirantes a músicos tienen sus ojos puestos.

Pensé que el trabajo de mostrar nuestra música no iba a tener mucha llegada en la gente que no conoce el estilo, debido a las diferencias culturales de cada región de Chile. Y fue muy sorprendente ver tanta gente en cada uno de los conciertos, llenando muchos escenarios. Nos dejaron invitaciones de muchos de esos lugares para otra oportunidad, había mucho interés por la agrupación inclusive en los medios de comunicación de cada región (diarios , televisión radio y otros).
 

¿Qué rescatas de la gira?

Demasiados aspectos. Fuimos muy bien tratados en cada uno de los lugares que visitamos. Nos alojamos mayormente en hoteles y cabañas muy cómodas.

La alimentación era lo mejor, creo que todos llegamos con unos kilos de más a Santiago.
Tocamos en un escenario muy agradable y bien equipado en Concepción que era parte del Casino de esta ciudad, evento organizado por la U. San Sebastian quienes se preocuparon de cada uno de los detalles. En Victoria compartimos un desayuno con una comunidad Mapuche, donde nos mostraron sus artes manuales y culinarias, más bien todo sobre su cultura, incluso estábamos invitados a un día recreativo en la zona, pero por cosa de tiempo se tuvo que rechazar la invitación, aún así ellos estaban muy felices por tenernos, así mismo los dejamos invitados para el concierto de ese día, al que claramente asistieron.

Compartimos con integrantes de la Big Band de Angol y Puerto Varas.
Realizamos una Jam sesión en la Escuela de Música de Puerto Varas junto a los profesores y alumnos.
    
Fue un momento rico en intercambio cultural y unión entre nosotros como integrantes de Projazz Big Band y con todos aquellos con quienes compartíamos en cada ciudad; hubo reencuentro con  compañeros del Instituto que son de regiones, que nos fueron a ver y con ex alumnos como fue en el caso de la Unión, donde invitamos a Edward Roa a subirse al escenario con nosotros y participar del repertorio. Lo mismo fue con Matías Aravena en Angol.

Nuestra representante y encargada, Liliana Loyola, se preocupó de cada uno de nosotros y tomó muy buenas decisiones; más bien realizó un muy buen trabajo de coordinar cada uno de los planes del viaje.

En Chiloé, el público llenó el teatro y gozaron con cada uno de los temas.

Una experiencia muy sorprendente  de crecimiento musical y personal, que sin lugar a duda marcó a cada uno de nosotros en especial a quienes estamos en nuestro proceso de titulación, como es mi caso y el de Cristian Cerpa. Pero nos vamos tranquilos cumpliendo nuestro ciclo, y alegres porque hay gente muy talentosa en primer año, a quienes les quedan muchos años más en esta excelente agrupación y ojalá muchas giras más.

¿Cómo fue el recibimiento de la gente para este tipo de música?


Los organizadores muy preocupados, y el público personalmente me sorprendió. Es grato ver a niños, jóvenes, adultos y ancianos en nuestros conciertos, que aplaudían y gozaban de nuestro show, a pesar de que en Santiago hay más acceso a este tipo de eventos, no se vive de la misma manera.
Los comentarios eran siempre positivos, agradeciéndonos la dicha de llevar esta música a los lugares donde no se ve frecuentemente.


¿Cómo estuvo el desempeño de ustedes en los conciertos?

Muy bien y cada vez que se tocaba, día a día, el nivel iba superándose, se creaba una mejor unión, y se lograba traspasar el sentimiento a nuestros auditores. Con nuestros buenos directores Carl (Hammond) y Gerhard (Mornhinweg) era muy poco probable que hubiese un bajo desempeño por la calidad de ellos como guías.


¿Qué crees que aprendieron en esta gira como músicos individuales y como agrupación?

Aprendimos a conocernos y aceptarnos entre nosotros, el compañerismo. Individualmente; a creernos el cuento, sacar toda la personalidad sobre el escenario, y que hay mucha gente en regiones capaces de valorar el jazz como todos nosotros. Si tuviéramos que separar las cosas, y pensar si aprendimos de manera individual o como agrupación creo que pertenecería a ambas, pero con una mayor tendencia a lo grupal. Si nos ponemos a pensar, el jazz es colectivo e individual, al improvisar, estás realizando una tarea individual, que es colectivo con la sección rítmica y los vientos que van marcando el acompañamiento, y al tocar la melodía principal estás haciendo un trabajo individual pero en equipo, ya que tu melodía debe fusionarse con la del resto. Todo esto sigue un fin; aprender, y un estándar de socialización que es la unión.

Hubo una mayor unión de cada uno de los integrantes, nos preocupábamos de que todo saliera bien, si había un compañero con problemas para los solos o de lectura, estábamos todos con él, aportando diferentes ideas y no criticando como es común en la mayoría de los músicos. Como decía unos de mis compañeros: "Eso es porque tuvimos Desarrollo Integral, jaja".

¿Cuál es tu mejor recuerdo del viaje?

Los chistes de Carl y los DVD de rancheras que ponía el chofer del bus, jajaja
Hablando en serio, creo que todos nos enamoramos de Valdivia, a parte de tener un muy buen escenario en la U.S.S, su belleza como ciudad me cautivó. En esa ciudad almorzamos un curanto gigante que era imposible de olvidar, y de terminárselo.

Y teníamos un fotógrafo y un camarógrafo, Erwin y Sebastian que plasmaron todos estos recuerdos en la pagina de Projazz, aparte en Youtube , aparecen algunos temas y noticias relacionadas con nuestra gira.
 
En resumidas cuentas siento que el viaje fue un éxito, y todo quedará como un lindo recuerdo, no tan solo para mí, creo que para mis compañeros también.

Hay muchas anécdotas y vivencias que harán de este viaje un recuerdo inmortal en la etapa de estudiante. 

¿Crees que hay alguna diferencia entre el público capitalino y el de provincia?

Existen muchas diferencias:
El público capitalino es menos tolerante a la música diferente, encasillándose en que “ si me gusta lo voy a ver”, siempre que una Big Band se presenta, pocas veces vemos a niños y adultos mayores. El público santiaguino son gente que gusta del jazz y conoce, asimismo creo que estas personas no irían a un concierto de Iron Maiden, porque es ajeno a sus gustos hipotéticamente hablando.

La gran diferencia es que en el sur la gente no conoce, y no cierra sus puertas en probar y tratar de entender otro tipo de música, es más, la gozan de manera más evidente, ya que uno sobre el escenario se da cuenta y siente esta energía. Siempre pedían otra al terminar nuestro espectáculo.

Un caso aparte:
Cuando llegamos a la Unión e hicimos el concierto en el Colegio Alemán, el público no aplaudía los solos, y cuando estábamos terminando el concierto tuvimos que casi auto imponer el bis. Eran de colonias alemanas y según versiones de la gente de la zona, ellos no asisten a esos conciertos por que tienen como cierta brecha con ellos.

Es difícil obtener una repuesta certera para esta pregunta, creo que uno debe hacer música con la convicción de que estás haciendo un buen trabajo, y lo que estas tocando es para que lo disfrutes tú personalmente, y si el público lo disfruta contigo bien, y si no bien también, porque tienes que sentirte pleno con lo que haces, sin mirar al lado. Es como compartir algo y si la otra persona no lo acepta, vendría siendo su problema y no tuyo.

Leer más...

21.5.11

Gonzalo Farías Trío. Contra viento, marea y revolución.

   

Sencillo y simpático, Gonzalo Farías se presentó ante nosotros -el Viernes 20 de Mayo-, sin falsas apariencias, y con toda la naturalidad de quien se siente en casa. Como quien contara un cuento a sus mejores amigos, comienza el concierto con sus propias composiciones, junto a Camilo Lema en el bajo eléctrico y Pablo Martínez en la batería.

A pesar de estar ubicados en el corazón de Santiago, y en el medio de lo que es la mayor protesta de este año, a causa de la polémica Hidroaysén, el evento no se suspendió. Ni las lacrimógenas nos intimidaron para quedarnos hasta el final. Por el contrario de lo que se podría esperar, el auditorio tuvo público abundante y suficiente para comenzar el show.  

Espontáneos, los tres nos deleitan con jazz fresquito, y blues para entrar en onda. Y aunque sin letras de amor, ni revolución en sus composiciones, nos dejamos llevar por las melodías, la improvisación y el ritmo. Esto es lo rico, complejo y vertiginoso del formato Trío; cada uno está expuesto, y con toda la responsabilidad encima, cada músico debe permanecer sólido en su rol musical.

Haciendo bromas de sí mismo por su particular creatividad al momento de bautizar sus composiciones, Gonzálo se ríe, y nosotros con él, pues al parecer no es la tarea que más le guste, ni le entretiene, o simplemente no le preocupa, o quizás le complica, en fin, resulta ser, sin querer, la tarea con más anécdotas. Temas como "D.O.S.", "Tres" o "Intervalo sin Silencio", resultan ser, finalmente composiciones llenas de honestidad y creatividad.

*Por Paula Carmona Leer más...

13.4.11

Detrás de las Cámaras: Melissa Morano y su "Intervalo en Silencio"


Me dirigí al Instituto Cultural Goethe ubicado en el centro de Santiago, ahí donde convergen la actividad artística y los suburbios, los cafés "Bien" y el mercado. El Goethe se caracteriza por tener una cartelera cultural abundante y a la vanguardia de lo que ocurre. Me acuerdo haber presenciado aquí  conciertos de Jazz, Danza y lecturas dramatizadas de autores contemporáneos. Esta vez consulto a la recepcionista por la exposición de Melissa Morano, "Pase", me dice.
  
"El Jazz es uno de los pocos estilos de música que se centra más en el intérprete que en el compositor, basándose por esencia en la improvisación. Es el poder expresarse en determinado momento saliéndose de la melodía establecida para recrear, en un instante, la manifestación de una creación individual...
Así como las composiciones de Jazz jamás son interpretadas de la misma manera, la fotografía experimenta un similar proceso, registrando escenas temporales unicas captadas por el lente."

Así me recibe esta exposición, con la cual ya me siento familiarizada pues sé quien es la fotógrafa, he visto antes su trabajo, e incluso conozco a algunos de los "personajes" inmortalizados en su obra. Por lo tanto, me paseo con el interés de quién está curioso y emparentado con las imágenes. "Qué afortunados son estos músicos, ya quisiera tener yo una foto así, desde ese ángulo, con esos colores" , me digo a mí misma. Sin ser especialista en el tema, simplemente me pregunto qué será lo que motiva a Melissa en su trabajo; qué será lo que la moviliza; qué será lo que siente cuando dispara para capturar esos "momentos flash", pues todos sentimos algún grado de adrenalina cuando nos mueve la creatividad.
 
Ahora, revisando la experiencia y con lo que me cuenta Melissa, pienso en cómo los sentidos pueden llegar a ser uno. La imagen se funde con el sonido y viceversa, el sabor con la emoción, el tacto con la imagen, el movimiento con el sonido, etcétera. Así, puedo ver cómo las imágenes de la fotógrafa son la música que las inspira, la música de ese momento. Y por supuesto los músicos, que son el foco de atención de todas ellas, lo que están expresando en ese momento, esa nota, esa emoción, eso son estas imágenes: sonidos.

Melissa Morano fue estudiante de la Carrera de Intérprete Mención Canto de Projazz, actualmente es la fotógrafa oficial del Instituto. Conocida por todos nosotros, se destaca por su trabajo y siempre la veremos en todos los conciertos y actividades relacionadas a la escuela, andando de un rincón a otro rescatando los mejores gestos y poses de los artístas.

Camila Meza

Cuéntame de la Melissa músico

Las ganas de ser músico parten cuando estaba en quinto básico y me dí cuenta que podía cantar. Mientras pasaban los años empezaron a aparecer otros intereses en el camino. Finalmente, cuando salí del colegio me metí a estudiar producción musical en la U. Vicente Perez Rosales, actual U. Tecnológica de Chile. Ahí estuve un año, luego me vine a Projazz a estudiar canto donde estuve cuatro años.

Y qué me dices de la Melissa fotógrafa
Esto parte de bien chica. Siempre me llamaron la atención las cámaras fotográficas. Le sacaba a escondidas la cámara a mi abuela y sacaba fotos a todo lo que veía, lo único malo es que salía muy caro revelar los rollos ¡Así que cuando aparecieron las cámaras digitales fué lo máximo! Mientras estaba en Projazz empecé a sacarle fotos a mis compañeros de curso en los ensambles y en sus tocatas. Empecé a tener buenos comentarios de mi trabajo y ahí fue cuando comencé a creerme el cuento.

¿Qué es lo que más te inspira en tu trabajo como fotógrafa?
Siempre me ha inspirado la música, los músicos en general cuando interpretan; las expresiones en sus caras; sus cuerpos; los momentos únicos que tienen al tocar. A la vez, me inspira una buena luz, un buen espacio, y un buen modelo, que siempre hace florecer la inspiración, te motivan a jugar y a buscar lo mejor de ellos.

¿Cuáles han sido tus logros más significativos en esta disciplina?
El más significativo hasta ahora es esta exposición. Nunca imaginé que lograría exponer en un lugar así y menos con este trabajo. Ha sido super gratificante.

¿Qué es lo que más te importa al momento de seleccionar tus fotos?
Primero me fijo mucho en la exposición, luego la composición, y finalmente en qué es lo que transmite la foto al espectador.

¿Cómo surgió esta exposición?
La idea venía dándome vueltas hace un buen rato, desde que hice una exposición en el patio Bellavista con dos fotógrafos más, y quedé con las ganas de mostrar mi trabajo en solitario. Conocí al director del Goethe Institut el año pasado y le comenté sobre mi trabajo y le interesó harto, así que nos pusimos en contacto a fines del 2010, y después de cuatro meses me enviaron un mail diciendo que querían concretar el proyecto.


¿En qué te fijaste para seleccionar las fotos que estarían en esta exposición?
Fue una selección bastante difícil de hacer. Tengo muchísimo material y al final quedaron aquellas fotos que cuando las miraba quedaban grabadas en mi mente, luego de que quedaban dándome vueltas las volvía a mirar y empezaba a mirarlas desde un punto de vista más técnico; exposición, composición y mensaje que transmiten.

Esta exposición está en cartelera desde el 7 de Abril hasta el 15 de Junio del 2011 en Goethe Institut, ubicado en Esmeralda 650. Todavía tienes tiempo de visitarla ¡Qué lo disfrutes!

*Por Paula Carmona 


Leer más...

13.4.10

Moncho Romero. “Todo mi enfoque es emocional”

*Por Paula Carmona (Estudiante Projazz)

Algunas personas nacen con un regalo en las manos, y no tienen la opción de elegir lo que harán en la vida, pues la vida ya ha elegido por ellos.

Hay quienes bailan antes de aprender a caminar, hay quienes nacen observando las estrellas, hay quienes entienden el mundo desde la física o hay quienes prefieren dibujar o escribir el mundo.  Pero también hay una persona que a los tres años ya era músico y a los cinco  tocaba en un teatro lleno ¿Qué otra cosa pudo haber sido sino músico? “Nada –dice él mismo- Imposible, no tuve la opción”. En ellos no hay otra opción porque no existe la contradicción entre lo que son y la vida, ahí está el regalo.

En realidad la opción es sólo razonamiento.


“uno por uno es uno,

Ni más, ni menos:

El error comienza con la dualidad;

La unidad no conoce el error.”

OSHO

“El maestro del año”

Yo no tenía idea, mientras entrevistaba a mi profesor, que había sido nombrado maestro del año, “todo sucede por algo” (habrán oído)… pero todo lo que sucede trae consigo una cadena de sincronías por detrás; el pasado el presente y el futuro no son más que una constelación. Quiero decir, Se puede nacer con el talento, pero  hay algo con lo cual no se nace, y esto es con el título de Maestro (distinción que ellos mismos no aceptan). Puedes serlo desde muy joven, pero  no te puedes saltar el proceso de la experiencia… es como la metamorfosis, el satori o la crisálida: para ser mariposa tienes que haber sido larva.

Él mismo reconoce los cambios que le han sucedido con los años:

“Cuando yo era lolo era intratable, no sé porque pero me cerraba, por timidez tal vez, por inseguridad… En el ramo que yo hago, el Ensamble, la cara con la que entras va a ser calificada (jajaja). Eso es lo más  importante, es ahí  es donde te vas a encontrar con otros músicos, aprender a cómo ser un músico querido, que todos quieran tocar contigo… es complicado, hay muchos músicos buenos con los que yo no toco nunca, porque son pesados”.

“La juventud es una enfermedad que se cura con los años”, decía George Bernard Shaw. Y aunque estemos de acuerdo con él o no,  lo cierto es que  sólo cuando las cosas nos suceden en carne propia nos damos cuenta del error y es cuando podemos hablar de ello. Quizá es por esto que luego Pierre Benoit diría “De mis disparates de juventud lo que más pena me da no es haberlas cometido, sino el no poder volver a cometerlas.”

Sin embargo, si hay algo que no sólo se mantiene intacto en Moncho, sino que sigue en proceso de maduración es que la música, para él es una expresión emocional por sobre lo racional (aunque lo segundo, por cierto, lo hace muy bien). De aquí que a mí pregunta ¿Qué importancia le da usted al trabajo del cuerpo y las emociones en su vida?, me dijera:

“Absoluto, 120%.  Para mí, la música es emociones. Todo  mi enfoque es emocional,  por eso siempre tengo una entrevista con mis alumnos, necesito verlos.  Tengo que sentirlos.

Los alumnos nuevos generalmente están aún cerrados en si mismos… Yo he acompañado a Claudia Acuña y tú te das cuenta cuando ves a músicos “grandes” cómo se abren, la Claudia es impresionante,  ella se encuentra con todo el publico”.

Entonces aquí podríamos destruir la teoría de Albert Einstein, quien dijo  en un arrebato occidentalista: “Cuando uno es joven los pensamientos se vuelven amor, con la edad el amor se vuelve pensamientos.”


La mayoría debe saber que Moncho Romero estudió a los clásicos en el Conservatorio de la Universidad de Concepción, pues sí, y estudió piano con una rigurosa profesora que usaba bastón, al mismo tiempo que estudiaba contrabajo. Pero su profesora terminó tirándole el bastón en la cabeza cuando vio que su alumno preferido era un caso perdido que se dirigía irremediablemente a ser un músico de jazz (quizás exagero con lo del bastón en la cabeza). Porque nuestro protagonista, en realidad, no estaba “ni ahí” con las sonatas y estudiaba piano clásico como una estrategia para aprender a “mover bien los dedos”.

Que le vamos a hacer “El que nace chicharra, muere cantando”. Siempre tocó jazz, incluso antes de saber cualquier cosa, y paralelamente, mientras estudiaba en el conservatorio tocaba con su trío en los clubes:

“Yo era muy disciplinado porque tocaba, tocaba día y noche. Empecé a estudiar después, mucho después de tocar. Y ahí me di cuenta: “ah, esta es la escala que yo hago”, porque antes no había ninguna información, no habían libros, no había nada. Y desde que empecé a estudiar siempre hice clases, y eso me ayudó, porque te tienes que ordenar, te das cuenta que hay una secuencia de cosas, “yo quiero que la persona entienda esto, haber ¿Cómo le explico esto?”, te tienes que ordenar, y eso te ayuda a ti también.”

A propósito de disciplina, para Moncho tocar en la Orquesta Sinfónica de Concepción era un trabajo, lo contrataron antes de que terminara de estudiar y se casó ese mismo año. Como a los diez años de tocar en la orquesta se empezó a aburrir. Aquí hago un comentario en el que el profe me tira la oreja: “¿Era un mundo muy solitario, además, o no? -digo yo-, Porque se encierran a estudiar todo el día”

“Espérate –me suena a reproche-, si quieres ser un buen músico de jazz sería ideal que primero seas un músico clásico. Los músicos de jazz buenos que hay en Santiago hoy día: Sebastián Jordan (trompeta), Cuturrufo (trompeta), Christian Gálvez (contrabajo), que se yo, Daneman (guitarra), todos han estudiado mucho, han estudiado toda la vida, pero eso no lo ven en el otro lado, los miran en menos”.

“El otro lado”, como película de terror… Es la eterna disputa entre lo docto y lo popular, concepto que huele a añejo, pues hoy en día lo popular no calza con la antigua idea de que es música “más fácil”… los tiempos cambian.

“Es un viejo tema, pero ha cambiado un poco la perspectiva –dice Moncho-,  porque antes lo docto estaba integrado por músicos de estudio, y lo popular por músicos que tenían muy poco estudio, pero hoy los músicos populares tienen harto estudio.  Ahora hay muchos populares doctos ¿o no?  Igual la división entre los que estudian música clásica y los que estudian música popular es enorme, tremenda. Yo soy académico, y me pasé para el otro lado, básicamente  porque me vine a Santiago y renuncié a la orquesta. Yo estuve desde el 74, imagínate, era chico, del 74 al 90 en la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción. Trabajando en la música clásica todos los días, pero tenía el trío, ahí tocábamos jazz”

-¿Entonces tú nunca generaste esta división?

No, yo era todo lo contrario, yo era de los que incitaba a los músicos de la orquesta a que tocaran jazz. Hasta con el fagot de la orquesta escribía un solo, pero es mentira, un solo de  jazz no se puede escribir.

-Pero a ellos les cuesta salirse de la partitura para improvisar- comento-.

Ese es un problema muy serio, ellos creen que son sabios, y sin duda lo son, pero son ignorantes cuando se aventuran a expresarse en el campo de la música de jazz. Un músico popular, de jazz, es un experto en armonía, tiene mucha más noción de todo lo que está pasando que un tipo que está leyendo una partitura en una sinfonía… él está viendo las notas ¡yo viví eso! Hay tipos a los que no les interesa lo que está pasando con la obra en si, qué acorde está sonando… él toca su parte y se va para la casa, ese es el 99%, hay un 1% que sí se interesa. Entonces cuando a cualquiera de esos músicos tú le hablas de improvisar, creen que es una cosa así como “¡ahh, echémosle pa´ delante, pasémoslo bien!”, y es todo lo contrario, tú puedes tener libertad si conoces la estructura, si conoces las escalas, si conoces todas las posibilidades que hay. Me acuerdo que había una suite de” West Side Story”, o de  “Porgy and Bess”, y mis compañeros de la orquesta decían “ah! Vamos a tocar  jazz”, pero no, íbamos  a tocar una suite ¡que está toda escrita! Y para ellos eso era tocar jazz. Entonces ahí tenemos que volver a la definición, a la esencia de lo que es la música de jazz: Es un juego entre los músicos, entonces podemos jugar con cualquier canción, cumpleaños feliz, a cualquier canción le vamos a robar la estructura, eso es todo, pero un músico que no está acostumbrado, no puede hacerlo de buenas a primeras, tiene que prepararse para eso.

Lo que ellos valoran son otras cosas, tienen todo escrito: los matices. Está todo escrito entonces le dan importancia al fraseo, al sonido.

¿Cómo eran sus sueños cuando más joven?

Nunca tuve un sueño de “Quiero llegar allá”, o “viajar para allá”, yo quería tocar no más, la música me dio las posibilidades de viajar a hartos países. He tocado, he grabado, pero nunca he buscado el camino, ¿cachai?, hasta el día de hoy no estoy ni ahí, me interesa la música no más.

A Moncho Romero lo que le importa es hacer de sus alumnos músicos en todo el sentido de la palabra: que toquemos el piano, que entendamos, que seamos conscientes de lo que suena, es una formación integral. Claro, un largo recorrido, hoy día no más le pregunté en clases: “¿Cuánto tiempo tardo en que le gustara su sonido?”, “40 años- respondió-.”

Tratamos de razonar nuestro camino hacia él:

No funcionó;

Pero en el momento en que nos rendimos,

Ningún obstáculo quedó.

Osho
Leer más...

30.11.09

Andy Baeza. “Ser bidireccional”

*Entevista, por Paula Carmona



Para hacer una lectura del jazz y otros estilos se debiera partir de la propia experiencia individual, para que no suene a mal calco de una imagen lejana y superpuesta. Entonces, más bien quisiera hacer un recorrido por la historia de un profesor de Projazz, para entender la motivación de hacer jazz. Porque no se puede olvidar de dónde venimos para saber lo que estamos haciendo. Y no siempre es fácil conectar con ese punto de partida, en el que encontramos, alguna vez, el lugar más cómodo para la expresión. En teatro hay una frase que se refiere a que quien encuentra su lugar en el espacio y la postura adecuada de su cuerpo, la voz y la emoción aparecerán correctamente. Creo que este principio corre para cualquier forma de expresión artística, y más cotidianamente en todo ámbito de la comunicación.

En algunos casos, el germen creativo partió en casa, en la edad de la infancia, cuando todos fuimos absorbidos por el juego. Al menos este es el caso de Andy Baeza. quién me compartió, más o menos, como ha experimentado la música.

¿Puedes hacer una pequeña biografía musical?
Partí en la casa, con mis primos y mi hermano que eran fanáticos de la música. Yo tenía 6 o 7 años y me metía en la pieza a escuchar música con ellos, Frank Zappa, Jimy Hendrix, harta psicodelia. También veían hartas películas. Aparte de eso había en el barrio una orquesta conocida y en el living de la casa tenían una batería, yo siempre que pasaba la miraba. En el colegio también tuve la suerte de tener un profesor súper pila que me permitió hacer percusión en el tiempo en que el colegio se hacía flauta o guitarra… él me permitió llevar baquetas.
En la media ya sabía que quería seguir con la batería… antes, en la básica quería ser dibujante de Hanna Barbera.
Desde chico tuve la capacidad de conectar con cosas creativas en mi cabeza y eso responde a un montón de cosas posteriores, ya más grande con la misma música.
En el colegio empecé a tomar clases particulares con distinta gente, ahí vino toda una etapa, entre tercero y cuarto medio empezaron a venir hartos músicos conocidos de jazz a los que había que ir; Pat Metheny, Chick Corea, Stanley Clarke, Jean-Luc Ponty.
Saliendo del colegio entré a estudiar a la Universidad Católica Percusión clásica. Desde antes ya venia entrenado en la batería, pero en ese tiempo no existían escuelas de música popular.

¿Sobre tus referentes?
Al principio quien gatilló hartas cosas fue Frank Zappa, que en ese tiempo tenía una cantidad de discos considerables, y entre esos discos escuché con mis primos una pieza para un cuarteto de percusión que se llama “The black page”, y ese disco tenia una cantidad de información rítmica que siempre fue como un misterio para mí, y empecé a investigar acerca de la gente que tocaba ahí. Me empecé a encontrar con que esa gente se topaba con alguna gente del jazz, con algunas otras de música contemporánea. Todas esas cosas me fueron atrayendo y conectaba perfectamente con lo que yo quería hacer, que era estudiar percusión, pero tocar batería.
Eso por un lado que tiene harto que ver con las sonoridades, era un rock, al que no le llamaría ni progresivo ni experimental, sino más bien bidireccional. Esa fue una gran influencia desde chico hasta ya grandote.
Entre mis géneros siempre estuvo el rock. Era absolutamente inevitable en esa época no hacerse parte del rock pesado, pero también tenía que ver con que la única oportunidad de tocar batería era unirme a grupos donde se tocara rock pesado, el jazz en esa época era una cuestión súper lejana.
Mi influencia fue toda esta veta del rock bidireccional, como digo yo, no me gusta llamarla progresiva, para mi es música creativa. No me gusta ponerle apellido, si era jazz, rock, no me importa lo que me atraen son las sonoridades. Después de pasar esa primera etapa literal, pasó a ser interesante la parte timbrística, la parte rítmica, siempre me llamó la fuerza de los ritmos, y las posibilidades de timbres, escuchaba como sonaba la batería con un bombo, con cuatro bombos, con diez toms con dos platillos, con veinte platillos, la batería tiene muchos formatos, muchas posibilidades que pertenecen a tu propia personalidad.

¿Quiénes fueron tus influencias en la batería?
Probablemente los dos bateristas que más me influenciaron cuando chico fue Willie Valenzuela de Fulano y Tilo González, Alejandro Espinosa también me gustaba harto.

Y ¿Cuándo empezaste a tocar jazz?
En el colegio tuve mis primeros coqueteos con el jazz. Empecé a practicarlo de frentón ya grande. Cuando mis amigos rockeros ya no me pescaban porque me estaba gustando el jazz, me molestaban, me decían cosas como “el jazz es el único estilo donde tú te equivocas y te aplauden”.

Desde ahora mirando hacia atrás ¿cómo se vivía el jazz en el tiempo en que estudiabas?
Se vivía pero por todas las características de la época (toques de queda y todo eso) se vivía a un nivel mucho más pequeño que la apertura que hay ahora. Pero también me acuerdo que en la época del colegio ir constantemente al Goethe, al Chileno Norteamericano.Lo que no había en ese tiempo era algo más masivo.

¿Era más intelectual?
Yo creo que sí. La gente lo llevó para el lado intelectual. Yo creo que en el jazz o en cualquier rama lo intelectual va por dentro. He conocido gente que aparentemente no es intelectual y que finalmente son más intelectuales que cualquier otro que se ponga barba larga, o lentes onderos… De mala forma se intelectualizó un poco. Yo en lo personal no he pescado mucho. Se forman grupos de personas inevitablemente, pero eso ha pasado toda la vida en todas partes, y va a seguir pasando, son tendencias, se tienen que formar igual, pero ya no lo veo como algo intelectual, al principio había ganas de ser intelectual, era algo cool tocar jazz, es horrible esa postura. Es cuento de uno hacer música para expresar lo que quieres expresar, el musicólogo es la persona adecuada para intelectualizar, no los músicos. Como vas a ser tú, si piensas tanto las cosas.

¿Hasta qué punto eres fiel a tus ideales en tu oficio de ser músico?
Siempre 110%. Mis ideales son hacer buena música, bajo los criterios que yo me he planteado hasta ahora: honestidad, innovación. Hacer cosas que realmente siento que tengo que hacer, sin cuestionamiento económico, intelectual o ideológico, lo ligo a esas tres cosas pero cuando finalmente decido lo que me gusta, y quiero expresar a través de ese canal, que no tengo idea probablemente de cómo se hace, pero lo quiero hacer. Otros ideales serían mejorar el nivel de nuestro país, y el nivel que tengo. Está relacionado directamente con la enseñanza, no solo a nivel técnico, sino conceptual se podría decir; Más allá de tocar notas, o sea de actitud, de profesionalismo. El término de elevar el nivel es algo que se tiene que hablar a puertas abiertas, y hay que ser asertivo en lo que entregas, y yo soy súper quisquilloso con eso, con mis alumnos yo trato de ir más allá de los ejercicios de la pagina treinta, les hablo de las experiencias, es como un guía o un hermano mayor. Ese es un ideal, es algo que tengo súper presente. Poder dejar bien parado el nombre del músico, Probablemente porque uno siempre se encuentra con que te preguntan ¿Qué profesión tienes? Músico ¿ah, pero que a que te dedicas? Eso es típico, y yo no quiero escuchar más eso. Por eso a veces se discuten un montón de temas como los lugares donde tocar, las leyes que hay, que se rigen para los artistas. Hay que poner atención con eso, y a veces nos pasa la cuenta.

¿Qué podrías decir acerca del público de jazz?
En mi experiencia, tengo la suerte que he visto buena recepción. Lo que digo, que esta multidireccionalidad me ha llevado a hacer cosas muy distintas, cosas extremas: música improvisada con el Ramiro Molina, sin tener ningún precedente de forma, melodía, armonía ni ritmo, hasta tocar cosas dentro del jazz, que está mucho más cercana a la gente como lo que hacemos con el Ángel Parra trío, o con Valentín Trujillo, que va pintando en lo bailable, y para la gente. Entonces el abanico de subgéneros dentro del género del jazz que yo me he propuesto abarcar ha sido súper enriquecedor, y los públicos que he visto en cada uno de esos subgéneros nos han dado buena recepción, porque ha sido el público indicado. En el fondo cuando hay mala recepción del público es porque no ha sido el público indicado. Y no estoy diciendo que sea tonto, o cerrado, sino que no ha tenido, o no se ha dejado tener la experiencia de conectar con esa música. Creo que a una persona que no le gusta en lo más mínimo el jazz, la tomas le pagas un pasaje, la llevas a un ambiente indicado, al lugar indicado, con el grupo indicado, esa persona va a conectar con esa música porque va dejar abrir ciertos canales. A mí me pasó con la música afrocubana, no sé si me atraía mucho. Hasta que vi algo y dije “oh oh!”. También David Ortega, un baterista y percusionista cubano me ayudó a cautivarme más.
Eso con los públicos, yo creo que el público es un poquito flojo, si no le gustan algunas cosas del jazz porque escuchan la retaguardia, y creen que eso es jazz, o al revés, escuchan grupos muy modernos y piensan que eso es jazz, y clasifican todos los géneros que hay dentro del jazz como uno solo, y eso es un error. Hay muchos estilos. Entonces para mí, el público que va a escuchar jazz es público que se ha dado más el tiempo para conocer el estilo, o los estilos

¿Qué quisieras entregar tú con la música?
Felicidad, que la gente lo pase bien. Si un niño me ve tocar batería, ojalá le den ganas de tocar batería, no me interesa mucho más. Bajo las estéticas que sean no me interesa mucho más.

No eres prejuicioso con los estilos, me he dado cuenta.
No me creo el jazzista cool, no estoy ni ahí con eso. Me gusta mucha música.

…Sin embargo el jazz es tu primer hogar…
Sí, porque musicalmente, es lo que única y exclusivamente a mi me interesa, va por ahí lo que a mí más me cautiva. Porque veo el nivel técnico, el nivel interpretativo, porque me gusta y eso hace que vuelva y compre el disco, viaje 20.000 kilómetros a ver tal artista… es la pasión por esos sonidos. Pero hay otras cosas dentro de otros estilos, que me hacen sentir lo mismo: el R&B, el funk, el buen rock, la música Indie, Radiohead. Los fui a ver, y el concepto Radiohead lo disfruté igual que los conciertos de jazz en New York. Hoy ya no tengo esa barrera. Y por suerte lo pude definir como músico para poder prestar servicio para quien me llame, si alguien quiere que toque pop, toco pop.
Tiene que ver con sacarse de encima el rol, no jugar a ser el ídolo, sino actuar como “por la chucha” uno es. Que no tiene nada que ver con como es uno como músico.



Yo también tengo mi vida y mi mundo, por eso no me aproblema tocar con uno o con otro. No me preocupa si alguien es virtuoso o no, alguien me puede impresionar con la técnica, y he tenido la suerte de ver a personas impresionantes afuera, por lo tanto si alguien busca eso acá, considero que es un proceso que se está viviendo hasta que llegue un momento, más adelante, donde eso ya va a ser normal, se va a estandarizar y se van a buscar otras cosas, y ahí va a ser cuando se haga un aporte con respecto al nivel musical en Chile. Hay muy buenos músicos acá, entonces se da esta cosa de los grupitos, y los top ten y todo eso. Pero lo encuentro un poco avasallador, un poco agresivo, porque en el fondo cada músico si es capo o no es capo, es un tema secundario al lado de si lo que te está expresando te llega. Cuando una persona conecta, eso es lo que tiene que ser y ya. A mi me encanta el tecnicismo, soy súper rayado con ser pulcro con la técnica, pero eso es como mantenerte en forma nada más.
Me pasa con el Javier Barría. Con todo lo que me gusta el jazz, si me preguntas que artista chileno yo admiro como músico, es Javier Barría, que es un cantautor chileno que no lo conoce nadie, y que debiera ser tanto o más conocido que Spinetta. Yo tengo la suerte de acompañarlo a él, y digo la suerte porque realmente cuando toco sus temas es realmente un placer, y el no tiene ni la mitad de la técnica que tiene el 80% de los guitarristas de jazz. Yo todavía no siento con un solo de algún guitarrista o saxofonista lo que Javier me transmite con lo que canta. Ahora hay personas que me impresionan, tiene que ver con lo que uno anda buscando, si quieres dejarte impresionar o emocionar. Cuando un artista logra hacer las dos cosas, estás a las puertas de ponerte a llorar. Por que es algo que no ocurre siempre.
Hoy por hoy lo único que me preocupa es que directa o indirectamente cuando uno toca debiera reflejar su tiempo, no me preocupa el hecho de sonar moderno o no, porque me he dado cuenta de que cuando uno más quiere sonar moderno, menos moderno suenas. Es como una ley, eso de que mientras más te quieres acercar a algo, más te alejas.

¿Hay algo característico en el jazz chileno, alguna sonoridad propia?
Lo hubo en los años 60, pero se disgregó. Hasta el día de hoy, depende con quien tú hables, depende de lo que analices, vas a definir lo que es el jazz chileno. Yo lo he hablado con gente súper interesante, como Ángel Parra o Valentín Trujillo, y la percepción que tienen es súper distinta pero siempre vas a llegar a lo mismo, independiente de que el género sea de acá o no, el hecho de que yo más rato tenga que ir a tocar jazz, eso va a ser jazz chileno, jamás va a sonar a jazz norteamericano, tendría que hacer un cambio de piel. Desde el aire, la comida, la gente, está en el ADN.
En ese sentido creo que es más importante definir en términos claros, territorialmente, cualquier cosa que se haga en este país, es chileno.
Creo que el jazz chileno es más inocente. Me gustaría que hubiese más diversión, que los que tocamos esta música quisiéramos transmitir eso, pasarlo bien, no ser tan tonto grave, no tan afectado. A veces lo veo agresivo, eso se transmite. He visto cosas súper alegres afuera, que no me parecen agresivas y son mucho más potentes energéticamente.

¿Como te definirías en el trabajo?
Entregado, obsesivo, apasionado. Creo que la palabra apasionado define todo. Me la vivo de día y de noche, despierto y dormido

Respuestas sin pensar:

Un Deseo: Felicidad

Una canción: Woman, de Jhon Lennon

Si pudieras elegir otro instrumento: Piano

Lo mejor de enseñar: Compartir

Que no debe ocurrir en el escenario: No permitirse, reprimirse

Un recuerdo musical sublime: Uno muy especial cuando el Perseguidor era el teatro de arte “Cámara Negra”, hicieron un trabajo con la música de Víctor Jara, con Pedro Rodríguez. Ahí recuerdo haber tenido un momento mágico

Asocia el jazz a un sabor: Chocolate, me encanta pero no me lo puedo comer todo

A un color: Rojo Leer más...

15.10.09

Moca despide su espectáculo Cosmopolitan Cabaret


Este viernes en el Auditorio Projazz

El concierto final del show “Cosmopolitan Cabaret”, protagonizado por la joven cantante nacional Moca, es parte de los atractivos panoramas musicales a los que el Instituto Profesional Projazz invita para este fin de semana. Esta es la última oportunidad de presenciar el espectáculo que ha sido visto por más de mil 200 personas.

Moca, quien distribuye su tiempo entre su ascendente carrera y sus estudios en Projazz, preparó para este viernes 16 de Octubre un recital abierto a todo público. “Mostraré pasajes seleccionados de “Cosmopolitan Cabaret”, mi último show que ha tenido gran éxito en Concepción, Valparaíso y Santiago”, contó.

El colorido espectáculo está inspirado en el cabaret francés y alemán, caracterizándose por la gran cantidad de energía desatada en la presentación. Sin duda uno de los aspectos más llamativos será la combinación de múltiples idiomas presentes, con temas en inglés, italiano, alemán y árabe, entre otras lenguas.

La cantante se presentará junto a The Stars Trío con Américo Olivarí en teclado, Miguel Pérez en bajo y Andy Baeza a cargo de la batería. Además, Moca adelantó que tendrá varias sorpresas reservadas para todos los que lleguen a esta presentación gratuita. El Auditorio Projazz ubicado en Ramón Carnicer 27, Providencia (Metro Baquedano), esperará con sus puertas abiertas a todos los que quieran ver la última presentación de “Cosmopolitan Cabaret” a contar de las 19:00 horas.

Pero eso no es todo. Projazz invita a todos con entrada liberada a:

Jueves 15, Gigante. Concierto de Rock/Pop. Auditorio Projazz. 19:00
Viernes 16, Javiera Abufhele Cuarteto. CITI Providencia. Avenida Providencia 2359. 21:00
Sábado 17, Natacha Montory Dúo. Café Literario Parque Bustamante. 18:00
Leer más...

9.10.09

Fin de semana en vivo

Projazz invita

Este fin de semana tenemos actividades abiertas a todo público y para gustos variados.


Viernes 9. Auditorio Projazz. Rock y pop con Colapso y Jamster. 19:00 horas.

Viernes 9. Ciclo de Jóvenes Jazzistas. Instituto Chileno Norteamericano de Cultura. Constanza Despouy - Nubosidad Parcial Trío. 20:00 horas.

Viernes 9. Ciclo Jazz Fusión en el CITI Providencia. Edra Silva Cuarteto. 21:00 horas.

Sábado 10. Ciclo Jazz y Pop. Café Literario Parque Bustamante. Edra Silva dúo. 18:00 horas. Leer más...

29.9.09

Projazz invita a una velada de estrenos

Andrés Pérez presenta su proyecto solista

Con material inédito se presentará este viernes el proyecto solista del destacado saxofonista nacional que está ad portas de concretar la salida de un nuevo disco.





“Santiago Vivo” se titula el concierto que marcará el debut de las composiciones que trae la nueva propuesta de Andrés Pérez. La presentación de “Andrés Pérez Quinteto”, está fijada para este viernes 2 de octubre en Thelonious Lugar de Jazz a partir de las 22:30 horas. La composiciones y arreglos están inspirados en la “imponente e histórica” capital chilena, según comenta el saxofonista.

La música que presentará Pérez, docente del Instituto Profesional Projazz, será editada en un futuro disco. “Esta interesante velada será como dar un paseo por la ciudad, plasmando en forma de música, sus mitos rurales y urbanos, sus días y noches, sus calles y su arquitectura, el barrio Mapocho, sus colores, su ruido y su silencio”, comentó el compositor.

La formación la completan los destacados músicos y profesores Projazz: Tomás Krumm (piano), Carlos Cortés (Batería), Marcelo Córdova (Contrabajo) y Cristian Gallardo (Saxo Alto y Flauta Traversa).

Para más información sobre Andrés Pérez: www.myspace.com/andresperezmusic Leer más...

24.9.09

"Primavera Jazz" en CITI Providencia

Este es el calendario "Primavera Jazz" donde se podrá apreciar a vari@s músic@s relacionados con el Instituto Profesional Projazz. Nos vemos en CITI Providencia, Av. Providencia 2359. Siempre a las 21:00 horas con entrada liberada.





25/09 Natalia Ramírez Trío

02/10 Natacha Montory Cuarteto

09/10 Edra Silva Cuarteto

16/10 Javiera Abufhele Cuarteto

30/10 Daniela Benito Cuarteto Leer más...

17.9.09

Festival de Jazz en Antofagasta

Profesor Jorge Vidal en el norte grande

Antofagasta está bendecida por el mar, su gente disfruta hasta la madrugada las olas tibias en “las almejas”, la playa más popular, y donde hasta los perros nadan a la balsa. La ciudad es desordenada, está envuelta de un aire salado, el centro, como todos los centros de las ciudades, es colonial. La plaza además de palomas está reinada de jotes, -pájaro de 70cm. de animalidad, carroñeros y de belleza no tradicional-. Recuerdo el Antofa de 1993 cuando iba a jugar a la “plaza del mono pilucho”, al que vestían los compadecidos con un calzoncillo en la cabeza. El habitual viaje Calama-Antofagasta entre los cuales hay tres horas de sólo desierto, y dos pueblos de dos cuadras cada uno: Cierra Gorda y Baquedano, como puestos por “el de arriba” entre tanta soledad. Y más hacia atrás, el Antofa de 1988, cuando mi madre me llevaba a almorzar cochayuyo a la Universidad Católica del Norte, ahí donde estudiaba también Jorge Vidal, -nortino de nacimiento-, cuando iba para Arquitecto por esos mismos años. Qué curiosas son las historias, ahora él es profesor de Guitarra eléctrica y de taller instrumental en el IP Projazz. En el año 1995 hizo clases por primera vez en esta institución, pero en ese entonces aún no era un Instituto profesional, así que podemos decir, con melancolía, que le ha cambiado los pañales a la escuela, también podemos decir, con orgullo, que la ha visto crecer y sigue siendo profesor con la camiseta bien puesta (en realidad, es él quien lo dice).



El viernes 11 de septiembre recién pasado, Jorge viajó a su Antofagasta para realizar una tarea bien particular; participar en el festival de Jazz que organizó la escuela de música popular del Teatro Municipal de la ciudad. De paso, y ya que además de músico Jorge comparte otra vocación, la de sanador, también fue con el objetivo de capacitar y hacer una serie de vivencias de sicología transpersonal a los profesores de allá. Considerando que la escuela de música en el área popular se está recién iniciando, Projazz actúa como un padrino en el crecimiento de esta institución, “Las edades de las instituciones no son como la de las personas, tiene que pasar mucho tiempo para que maduren”, dice Jorge. La labor de llevar Projazz fuera de Santiago, a lugares donde los circuitos musicales son pequeños pero potentes, es una labor que significa crecimiento y unidad a nivel de país, Jorge plantea generar un circuito de jazz sureño, nortino, y porqué no pasar la frontera al norte de Argentina. Estar vigentes como escuela no solo es saber lo que pasa en Santiago, sino ser colaboradores del fenómeno musical en donde menos están las oportunidades.

“Hay un universo de personas al cual llegar, las condiciones del mercado han cambiado, no nos podemos quedar de brazos cruzados.”, recalca Jorge, y además habla de la importancia de la educación Web, como canal educativo a distancia; llevar la escuela a lugares recónditos es uno de los mayores beneficios del viciado Internet.

Jorge Vidal me habló de su idea, muy bella, de lo que es ser institución, que converge con lo que es su propio ideal de vida, y con su otra visión más holoarquica:

La Institución es un organismo, y como todo organismo tiene una estructura interna que se compone de sujetos, órganos, células, átomos, etc. “En todo orden de cosas hay que ser leal; a un proyecto, a las ideas, a los amigos... Para que el organismo funcione y avance no nos podemos quedar pegados en el mismo lugar, hay que avanzar según el nivel de experticia que uno va adquiriendo, no hacer taco a las generaciones futuras, pues quedarse en el mismo puesto eternamente es una anomalía”, como si un niño no se desarrollara porque rechaza el crecimiento. “Hay que observar hacia donde va de forma orgánica la empresa. Las personas crecen, la empresa crece.” Dice él.

En el año 1984 se entregó a Antofagasta el flamante Teatro Municipal, la institución cultural más importante de la región, tiene la capacidad de 760 butacas distribuidas en planta alta y baja., cuenta con oficinas administrativas, camarines, baños, salas de ensayo, bodegas, salas de clase, y en total cinco pisos al servicio de la cultura.

Por otro lado, la escuela de música se inició en 1986, por iniciativa del profesor Rafael Ramos Vivar, cuando las clases se impartían en salas improvisadas para su normal desarrollo. Luego con el aporte privado y Municipal, permitieron la habilitación total del cuarto piso del teatro para el perfecto funcionamiento de las clases.

Hoy la escuela imparte clases regulares de instrumentos clásicos y populares, junto a un importante soporte teórico. La violoncellista Yasna González adaptó e incorporó las clases de instrumento y canto populares. Hoy la escuela cuenta con un promedio de cien alumnos. Y entre sus profesores hay un ex alumno Projazz, Jaime Cabrera Mavrakis, profesor de bajo eléctrico. Esta escuela seguirá creciendo, y Projazz tiene intenciones de ser un colaborador, por ello se proyectan convenios de estudios, intercambio de profesores y alumnos, similar al convenio de estudios con la Uarts de Filadelfia e infinitas posibilidades de generar intercambio de experiencias, como la que aconteció recientemente en el festival de jazz organizado por ellos, y donde fue a meter guitarra nuestro profesor.

*Por Paula Carmona Leer más...

7.9.09

Canal Projazz en Youtube

La comunidad Projazz 2.0 sigue creciendo con todo. Prueba nuestro canal de Youtube, donde podrás ver presentaciones de los ciclos y conciertos Projazz. Hazte suscriptor del canal y recibe las actualizaciones.

Comenzamos con: Drogatones en el Ciclo Projazz realizado en el Centro Cultural Amanda:

Leer más...

31.8.09

Ciclo de Clases Magistrales y Conciertos Gratuitos Projazz Septiembre.


Comienza la primavera en Instituto Profesional Projazz con la mejor música y exponentes del jazz y la música popular. Te invitamos a nuestro ciclo de clases magistrales y conciertos gratuitos abiertos a todo público, que en septiembre viene cargado de jazz, pop, rock y blues.

Miércoles 14:00 hrs.

Miércoles 2 “Canto y nutrición”. Con la cantante lírica Gabriela Lehmann.
Gabriela Lehmann, ex cantante de ópera del Teatro Municipal de Santiago y de la Orquesta Sinfónica de Valparaíso y Concepción, presenta su clase magistral en torno al canto y la nutrición.

Miércoles 9 “Chord Melody (melodía armonizada)”. Con el bajista Luis Cheul y el guitarrista Jorge Díaz.


El bajista Luis Cheul, creador y diseñador del “Biajero”, el bajo más pequeño del mundo, se presenta junto al guitarrista Jorge Díaz (Los Titulares, La Marraqueta) quien en el 2008 lanzara su última producción “Bloody Bop”. En esta oportunidad presentan su clase magistral centrada en las melodías armonizadas acompañadas con acordes de diversos standards, técnica que busca lograr dos músicos en uno.

Miércoles 23 "Creación y producción musical Midi".
Con el profesor Ankatu Alquinta.
El guitarrista Ankatu Alquinta (Los Jaivas, Alquintet y Huaika), presenta su clase magistral en torno a la tecnología musical, ahondando en ciertos conceptos de arreglos y composición junto al manejo del software Cubase y el lenguaje Midi.

Miércoles 30 “Gershwin, canciones memorables”. Con el cantante jazz Rodrigo González. El cantante nacional, invitado a participar del Festival De Jazz Calama 2008, el Festival Internacional Providencia Jazz 2004, el Festival De Jazz De Puerto Montt 2004, Jazz En Oriente 2004 y de la Noche De Jazz En Ñuñoa 2003; presenta su clase magistral en torno al compositor George Gershwin.

Jueves 19:00 hrs.

Jueves 3 “Violeta Parra, Obras Póstumas". Con el profesor Pablo Ulloa.
El músico, licenciado en Estética de la Universidad Católica de Chile, especialista en música renacentista y director de la agrupación Surantigua, presenta su clase magistral basada en material inédito sobre la vida de Violeta Parra, obras que fueron descubiertas después de su muerte y encontradas en diferentes cintas magnéticas y entrevistas realizadas de manera casera.

Jueves 10 “Tragicómico”. Concierto de Rock Experimental.
Banda de rock conformada por Darío Aste (de Ergo Sum) en teclados y voz; Miguel Navarro en el bajo, Felipe Hinojosa en la batería y Rodrigo Morel en la guitarra. Formados en el 2002 y luego de algunas transformaciones en su formación original, “Tragicómico” lanzó en el 2008 su disco debut “Bomba de felicidad”. Esta presentación trae nuevo material y será grabada para lanzar un disco en vivo.

Viernes 19:00 hrs.

Viernes 4 “Rodrigo González Vocal Jazz”. Concierto de Jazz.
El vocalista nacional se presenta en exclusiva junto al baterista Andy Baeza, el bajista Miguel Pérez y el pianista Américo Olivarí, presentando un repertorio enfocado al jazz standard, la música brasileña y la fusión latinoamericana.

Viernes 11 “Colapso” y “La Nota Blues”. Concierto de Rock Progresivo y Blues.
“Colapso” es una banda de rock progresivo formada en Santiago en el 2004 por los guitarristas Pablo Godoy y Cristóbal León. Durante el 2005 se integra el baterista Nicolás Olivares y la bajista Pilar Acuña, con quienes componen por los siguientes dos años y graban su primer material, el EP “Sin Sus Estructuras” (2007). En esta oportunidad compartirán escenario con “La Nota Blues”, agrupación formada en el 2009 por Pablo Gajardo (Voz y Bajo), Manuel Reyes (Guitarra y Coros), Patricio Méndez (Armónica) y Juan Mena (Batería), que busca difundir el blues en español y las raíces de éste. Su repertorio está basado en temas clásicos de Blues y de Rock and Roll tanto en español como en inglés y se presentan en Projazz con Fernanda Zárate como invitada especial.

Viernes 25 “Deja Vu”. Concierto de Bossa, Pop, Jazz


Bossa Pop Jazz, ese es el concepto que Deja Vu inserta en su repertorio, basado en clásicos de la nueva ola actualizados bajo estos estilos. Formada en el 2009, la agrupación se ha presentado en El Mesón Nerudiano y Thelonious. La banda está conformada por Karen Rodenas (voz), Moncho Romero (teclados), Cristóbal Tobar (batería), Ramón Romero (clarinete y saxo), Rodrigo Espinoza (contrabajo y bajo eléctrico) y Sebastián González (guitarra eléctrica).


Ciclo Projazz Big Band & Vocals

La Projazz Big Band presenta durante septiembre su ciclo de Grandes Voces Femeninas, con la participación de las destacadas cantantes Ana María Meza, Francisca Silva, Marcela Mahaluf y Alejandra Silva, que vocalizan en una original propuesta, clásicos de Duke Ellington, Glenn Miller y George Gershwin, entre otros compositores internacionales. La gala integra a los diecisiete músicos de la Projazz Big Band, dirigida por el connotado maestro Gerhard Mornhinweg (Conchalí Big Band), y co dirigida por Carl Hammond; agrupación que presenta su tercer ciclo musical del 2009.

Funciones:
Martes 1 19:00 hrs. Teatro Municipal de Maipú (Avenida Pajaritos 2045). Entrada liberada.
Miércoles 2 20:00 hrs. Casa de la Cultura de El Bosque (Gran Avenida 12.552-B). Entrada liberada.
Jueves 3 19:30 hrs. Feria del Libro de Ñuñoa (Irarrázaval 4055). Entrada liberada.
Sábado 5 22:00 hrs. Club de Jazz de Santiago (José Pedro Alessandri 85, Ñuñoa). $4.000 general $2.500 estudiantes Leer más...

5.8.09

Entevista a Moca


Lo prometido en el post anterior: La entrevista de Paula Carmona a Moca. Segunda parte de este rediseño musical delicioso



¿Cómo es tu historia a través del canto?


Muy breve: empecé a los 14 años en un programa de TV, Éxito, en una sección de adolescentes cantantes-bailarines, y continué en TV por 10 años como coralista de inmumerables programas, festivales, además de grabar jingles, producción, acompañando artistas, en orquestas, etc. Ahora, quien tomó la decisión de empezar en el canto no fui yo, fue mi padre–también músico– quien me “arrastró” a la audición en Éxito. Creo que nunca he sentido más miedo en la vida que esa vez. Dejé el canto durante unos años mientras estudiaba Diseño Industrial. Pero en total son 20 años de carrera.


¿A quiénes consideras tus maestros en tu camino de músico/cantante?


Sin ánimo de parecer pedante, no he tenido ningún maestro. Las únicas personas de las que he aprendido recursos puntuales –e imprescindibles, debo acotar– son los profes de Projazz, pero fuera de ellas mi formación ha sido absolutamente autodidacta. Observando, observando, todo el tiempo. Eso para mí es clave: mira y roba de los “grandes” lo que te acomoda.


¿Cómo ha sido el proceso de llegar a hacerlo profesionalmente? (lo que te hizo tomar la decisión de hacerlo)


Se dio solo, como te dije antes empecé a trabajar y ganar plata a los 14 y de ahí no paré. Es una opción. Claro que una cosa es ganar plata cantando y otra muy diferente llegar a sentirte un cantante. Yo tengo 20 años de trayectoria, pero sólo en los últimos 3 me puedo considerar cantante.


¿Qué es lo que quieres transmitir como cantante?


Está claro que uno llega a este tipo de oficios artísticos porque a nivel profundo estás buscando una pieza que te falta, y uno siente que puede suplirla a través de cierta exposición pública ya que tienes algo que decir, lo que en arte se llama “propuesta autoral”. Mientras otros prefieren quedarse en su oficina, anónimos. En mi caso, al cantar uso esta plataforma para purificar mis emociones y mis problemas (que vendrían a ser lo mismo), y me he dado cuenta que este ejercicio es catártico, una experiencia vicaria: esto que yo hago lo siente el espectador también. Entonces vivimos entre todos una instancia de, por qué no, transmutación.


¿Qué es lo que te importa escénicamente al momento de cantar? ¿trabajas la expresión corporal o es más bien espontáneo?


Tengo una formación escénica natural y además dada por tantos años en TV, en donde pules tus movimientos y la energía de las expresiones. Hay una mínima cantidad cosas que diseño frente al espejo, porque prefiero la espontaneidad, me gusta auto ponerme en aprietos escénicos: si maqueteo todo, siento que estoy traicionando parte de mi esencia.Hay otra influencia que viene de mi formación profesional: como diseñador industrial no concibo que un proyecto se sostenga sin un concepto, y este obviamente incluye el vestuario, el micrófono, la carpeta, los movimientos.


¿Cuáles son los elementos que te importa que tenga tu música? (lo que la hacen particular)


En francés hay une expresión clave, joie de vivre; una sensación positiva, muy cargada de energía, eléctrica. Al mismo tiempo me gusta el trabajo con los opuestos: que mi interpretación toque las cotas más altas posibles y al mismo tiempo te haga recordar la depresión más terrible.Y en lo estético, me identifica lo cosmopolita: que escuches la música y sientas que bien podrías estar en Chile como en Mumbai o Cannes. La música te hace viajar por el módico precio de una entrada.


En pocas palabras: - Tus referentes: Björk, Francoise Hardy, Audrey Hepburn, Pink Floyd - Tu concepto/propuesta: chic cosmopolita - Como autodefines lo que haces: rediseño musical delicioso


¿En qué te fijas al momento de elegir tu repertorio?


En temas que tengan que ver con mi memoria emocional y que también ostenten un componente freak, ya sea con arreglos entretenidos, salvajes, que los músicos también puedan disfrutar.


¿Tú haces los arreglos?


Los arreglos de estilo, sí. Como trabajo con Américo Olivari hace un tiempo, a él le doy mis ideas de las estructuras y cómo debería sonar, a qué debería parecerse. A Américo no es necesario darle muchas explicaciones, su intuición interpretativa funciona a la perfección. Lo mismo debo decir de Miguel Pérez y Andy Baeza, con quienes se ha generado la misma indescriptible conexión.


¿De dónde y hacia dónde va la idea de utilizar múltiples idiomas en tu repertorio?


De nuevo de la idea de ponerme en aprietos. Esto para mí es jugar, y si voy a hacerlo que sea con todos los chiches posibles. Los idiomas (inglés, francés, alemán, italiano, indio y árabe. También canto en portugués, hebreo y algo de español) le dan coherencia a mi concepto. Además que en términos de producto –dejo abierto el debate sobre si un cantante debe considerarse a sí mismo un producto o no, en mi caso absolutamente sí, desde el momento que tengo tarifados todos los formatos de mis actuaciones te sirve para abrir nichos de mercado y disminuye tu competencia.


Acerca de la problemática difusión y autogestion... ¿Cuál es tu estrategia? o si puedes referirte sobre el trabajo de ser el propio manager, productor, difusor, etc. De uno mismo, como método de sobre vivencia del músico.


Uf, esta respuesta es muuuuuy larga. En síntesis: la autogestión no es para caracteres débiles o personas ingenuas. Si no te sientes capaz, mejor pide ayuda porque el medio suele ser feroz. Aparte de estas vicisitudes, por supuesto que puedes vivir cómodamente como músico, pero para lograrlo debes, entre otras cosas:-Tener muy claro hacia donde vas, y en esto va el considerarse o no un producto. Un producto se vende, y no lo hace sólo, debes marketearlo. Y para hacerlo debes conocer a cabalidad tu mercado. Si sabes dónde puedes moverte y donde no, ya tienes una noción de ti mismo como producto.-La autogestión es igual a tener un negocio: manejas base de datos de clientes, medios y contactos, tienes costos y gastos operacionales (por ejemplo, estudiar acá para mí es un costo), debes ponerte metas (cada 6 meses es un buen tramo), negociar con tus clientes, preparar nuevos shows. Obviamente toda esta energía requiere inspiración, por lo que cultivar una mirada fenomenológica ante la vida ayuda mucho para mantener viva la curiosidad y el reencantamiento con tu trabajo.-Si te faltan clientes, el diario o los medios siempre sirven: yo reviso periódicamente, por ejemplo, la revista “Capital” y el “Economía y Negocios” y voy anotando las marcas nuevas que llegan a Chile (y que implican eventos) o los cambios en las gerencias de comunicaciones o MKT, o las productoras.-Orden, orden, orden. No puedes claudicar. No te desanimes. Y si te faltan ideas, agarra un libro de Philip Kotler o alguno de los gurúes de moda del MKT, siempre hay buenas ideas de autogestión. -La salud espiritual es fundamental: nuestro mayor problema es el ego, y para ello la meditación es una gran aliada.-Cultivar el hábito de practicar diariamente. Rodearse de gente que aporte a tu trabajo. Involucrar a tus amigos para generar redes de apoyo (finalmente no puedes hacer todo solo).


Dentro del circuito de música chilena ¿Dónde te ubicas como artísta? ¿Qué es lo que te interesa ser como artísta?


A mí me interesa tocar en vivo, no más. Vivir experiencias. Ni siquiera me motiva tanto grabar, porque no tolero escucharme o verme en videos, jaja!!! Es un absurdo, pero me pasa.Sobre el circuito donde me muevo, está bastante definido. En Stgo. toco en lugares onderos, que reúnan a todo el espectro artístico urbano, ellos son los que más valoran mi propuesta. En Valpo me sigue mucho la onda gay, toco en varios locales alternativos-chic, y aquellos bares típicos donde se respira el concepto “Puerto” (en estos lugares tuve mis primeros espacios como cantante). En Conce la onda es más ecléctica, pero la gente me identifica con la chanson française, entonces cuando canto allá selecciono hartos temas en ese idioma para darles en el gusto.


¿Qué espacio tienen los elementos de nuestra tradición músical en tus referentes, porqué no están presentes?


Ni siquiera yo lo tengo claro. Sólo siento que de nuestra tradición lo único que me seduce son los bailes típicos : me fascinan todas las cuecas y los bailes nortinos. Cuando escucho esos rasgueos de guitarra es como si me zapateara el alma. Pero no sé qué relación tiene este cosmos folklórico con la música que elijo interpretar. Es una respuesta pendiente.


¿Es Chile un escenario interesante para hacer música? ¿Por qué habría que quedarse acá?


Pero claro que es interesante, pero todo Chile, no sólo Stgo. En realidad, el lugar da lo mismo. Mientras haya humanos sensibles, la música debe estar. Cada cuál verá qué espera lograr: si pasar a los anales musicales chilenos con sus composiciones, recoger historias rurales o urbanas, romper esquemas, hacer bailar a las masas, en fin. Lo importante es expresarse, porque sólo de esa forma evolucionamos como sociedad y en lo personal. Pero expresarse con cierta desafección del ego, de lo contrario es imponerse. Por ende, quedarse o no da un poco lo mismo, el proceso evolutivo está hoy interconectado.


Por PAULA CARMONA* * Paula es estudiante de segundo año de la carrera de Intérprete con especialización en canto en Projazz. Además de estar en una especialización



Leer más...

28.7.09

Entrevista a Carl Hammond


Recordamos en este post la entrevista realizada a principios del año al académico Carl Hammond, Doctorado en Composición Musical Universidad de Sydney, Australia y BM y Master en Teoría y Composición Musical (USA) que desde marzo, integra el cuerpo docente de Instituto Profesional Projazz.



¿Cómo y cuándo comenzó tu interés por la música?


Mi interés por la música comenzó en la escuela, cuando tenía once años. Yo y compañeros de mi edad tuvimos mucha suerte, porque en esa época la mayoría de las escuelas públicas de los Estados Unidos tenían un programa de música que estaba disponible para todos.



¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando con orquestas en diferentes lugares del mundo?


Mi vida ha sido interesante en ese sentido, porque he tenido la oportunidad de viajar y conocer muchos lugares, he compartido con muchos músicos alrededor del mundo. Me siento bendecido porque la música me ha dado mucha diversión y retribuciones.



En tu experiencia ¿Cuál es la diferencia entre tocar, componer y dirigir?


Para mi es muy gratificante hacer las tres cosas. Mis experiencias en cada actividad han mejorado mis habilidades en las otras, se complementan muy bien y me hacen un músico más completo.



¿Cómo y por qué llegaste a Chile?


Había visitado el país dos veces y pensé que sería una buena idea venir a vivir acá. Es muy distinto a Estados Unidos, la gente es muy amable y acogedora.



¿Cómo llegaste a Projazz?


Durante una de mis visitas conocí a George Abufhele y surgió la posibilidad de trabajar en Projazz, me interesó y ahora estoy haciendo clases en la escuela, empezaré pronto a dirigir el coro y además estoy de co-director de la Big Band junto a Gerhard Mornhinweg. Me gusta la escuela, los estudiantes y todo lo que he vivido estando aquí.



¿Qué piensas del nivel musical chileno? ¿Qué aporte harías?


Todavía no he tenido la oportunidad de escuchar a muchos músicos acá, pero he oído que tienen un nivel muy alto. La Big Band de Projazz tiene, sin duda, un potencial igual o mayor que la mayoría de las Big Band de las universidades en Estados Unidos. Me siento muy feliz y orgulloso del trabajo que ellos están haciendo.



¿Cuáles son tus proyectos para este año?


Primero que nada como profesor me interesa ayudar a todos mis estudiantes tanto cuanto sea posible, también me gustaría establecerme como músico y director aquí en Santiago, y además tengo una variedad de proyectos de composición que quisiera completar.

Leer más...