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16.12.09

Calendario de Actividades Projazz 16 al 19 de Diciembre. Desde los villancicos al rock


El fin de semana musical Projazz comienza el miércoles 16 de Diciembre con una invitación a nuestra casa, es decir al Auditorio Projazz (Ramón Carnicer 27, Providencia) que tendrá a partir de las 19:00 horas a Standard No More, cuarteto dedicado a las composiciones propias y a demostrar que el jazz made in Chile se la puede.

Para continuar tenermos las presentaciones de nuestros estudiantes.

Jueves 17 de diciembre a las 19:00 horas en auditorio IP Projazz.


  Presentación final del Postítulo de Pedagogía en Jazz y Música Popular; profesor Miguel Pérez.

  Alumnas de canto.

  Alumno de Batería; profesor Cristóbal Orozco (por confirmar).


Viernes 18 de diciembre a las 18:30 horas en auditorio IP Projazz, Ramón Carnicer 27:

  Curso de Ensamble Básico; profesor Ignacio García de Cortázar.

  Curso de Ensamble Intermedio; profesor Juan Pablo Avendaño.

  Curso de Ensamble Avanzado; profesor Juan Pablo Avendaño.

  Curso de Teoría Avanzada y Armonía; profesor Rodrigo Morris, presentarán composiciones realizadas por los alumnos.

  Alumno de Batería; profesor Cristóbal Orozco.


Sábado 19 de diciembre a las 17:00 horas en auditorio IP Projazz, Ramón Carnicer 27:

  Curso de Ensamble para niños de los profesores Marcelo Nieto y Catalina Cabezón.


Este sábado 19 será el turno de la música navideña en el Café Literario del Parque Bustamante con entrada liberada a partir de las 18:00 horas. Los villancicos serán interpretados por Ángela Agusto Trío.

El mismo día en el Auditorio Projazz tendremos la presencia de Kiko Loureiro, maestro de la guitarra heavy quien ofrecerá una clínica. Puedes encontrar más detalles en este link


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23.11.09

Diplomado de Rock, Metal y Progresivo (2º parte)

* Por Paula Carmona


Hace un par de entradas les contamos sobre la historia de Raúl Venegas Ahora es el turno de Nibaldo Jaure, otro de los alumnos destacados del diplomado de Rock, Metal y Progresivo de Projazz. ¿Por qué es destacado? Porque en el día se viste formal, y por la noche usa uniforme hardrock (dicese jeans ajustado semi-roto, polera negra, zapatillas y guitarra en mano), aunque bien saben que la actitud hace al rockero, y no lo que lleva puesto. Bueno, así como Clark Kent es un ciudadano obediente de día, y Superman cuando le surge la urgencia, así mismo Nibaldo Jaure es ingeniero en informática de día, y rock star desde el atardecer. Pura actitud. La diferencia es que él no nació en Criptón y confiesa que al desayuno no debe faltar su porción de hidróxido de silicato de sodio litio boro con flúor (criptonita) con leche.

Tengo 29 años. Salí del colegio y empecé a estudiar ingeniería en informática y trabajar en la noche. Toco guitarra desde los doce años. Aprendí en el colegio en el taller de música folklórica, en séptimo básico. Empezamos a tocar en vivo de inmediato, en peñas del colegio y festivales folklóricos. Antes de entrar a Projazz esa fue la única educación formal en cuanto a la música.




Desde la enseñanza media en adelante me formé como autodidacta. Yo no tenía conocimientos teóricos, y en ese tiempo sin Internet solo de vez en cuando me conseguía una tablatura. Me pasaba varias horas estudiando, porque siempre he sido perfeccionista.

El rock ha estado en mi vida siempre, crecí en una familia de puros rockeros; mis tíos y mi papá escuchaban el rock de los setenta: Led Zeppelin, Black Sabbath, Pink Floyd, Deep Purple. Mi estilo se caracteriza por esa música, siempre fui apegado a lo clásico, a lo más sucio, de alguna manera. Nunca fui del lado virtuoso del rock, ahora en Projazz recién me estoy acercando a esta música más compleja. El diplomado abarca todo el rock, y me ha ayudado a entenderlo en todas sus formas. Ahora que armamos una banda con compañeros, estoy componiendo y plasmando lo que he adquirido acá.

Antes nunca pensé en estudiar música, quizá fui complaciente en este sentido, pero en el verano, viendo en Internet la página de Rockaxis, encontré una publicidad del diplomado, le dije a mi mujer “que bakan que se esté haciendo esto en chile”, y ella me dijo “¡y!, ¿porqué no estás ahí?”. Ella me incentivó.
Yo trabajo de corbata durante el día, y con eso igual he tenido dramas porque a veces llego atrasado, a veces me he sacado malas notas porque he tenido que faltar. Es que tengo que priorizar por el trabajo pues es lo que me permite pagar el dividendo… por ahora, en algún momento me gustaría dejar el trabajo y dedicarme a tocar y hacer clases.

Todo me ha servido de lo que he aprendido, desde los ramos teóricos a los prácticos, todo. Me gusta que los profes se den el espacio para salirse un poco de la materia y hablarnos de cosas, que pucha que nos sirven, son excelentes como personas y como músicos. Tengo puros elogios para el diplomado. Leer más...

6.11.09

Taller de Blues. Nunca es tarde para tocar

* Por Paula Carmona

Para los judeocristianos Azul es pureza y virginidad. Azul es el mundo espiritual y sagrado para los mapuches. Azul es inteligencia y conocimiento. Azul es frío. Azul es tristeza y melancolía para los anglosajones, y esto es Blues: canciones azules de negros esclavos del Islam de África, canciones cargadas de trabajo, nostalgia y amor de callejones. Pero sobre todo nostalgia. Saudade. Blues. Palabras que en sí mismas contienen el color del cielo, el color profundo del mar, el color del paraíso perdido. Resonancia de los ancestros. El Blues trasciende las generaciones, como los campos de algodón.



Este género no pasa de moda y gusta a niños y a viejos. Este es el caso de cuatro alumnos de Projazz, todos guitarristas, que se distinguen porque tienen más edad que sus profesores, y se han decidido por el taller de Blues como actividad fundamental entre sus trabajos y sus familias, incluso uno de ellos debe viajar todos los días desde Viña del mar para trabajar en su oficina, y luego hacer de Eric Clapton chileno.

Es especial el hecho de que estos cuatro hombres cercanos a los cincuenta años, son compañeros y amigos en su mundo laboral hace ya un par de años, y conjuntamente, se han propuesto desarrollar este otro lenguaje en común, la música, como amigos y compañeros ahora del taller. Quizá estarán tocando pronto en algún bar, o en reuniones familiares, o a lo mejor solos en sus casas, como algo muy personal. Ya el haberse decidido a estudiar música ha significado un beneficio para sus vidas, pues es tiempo dedicado a ellos mismos, además de haber alegrado a sus hijos, como si el hecho de hacer música sea algo renovador para todos.

Bernardo Márquez, Ángel Sessarego y Guillermo Varas, todos compañeros de trabajo en la Telefónica, más o menos desde el 1991 que trabajan ahí.

“Nosotros no veníamos en blanco a estudiar música –aclara Ángel-, desde jóvenes que tocamos, ahora estamos acá tratando de mejorar la teoría”. Ellos entraron al Taller de Blues teniendo claro que éste sería la base de toda la música que les gusta desde la juventud: la de la época de los setenta, el rock pesado, el grunge rock, y el rock más melódico. “Si somos honestos, nosotros veníamos por jazz, dice Bernardo, en el caso mío, hace un par de años vi Projazz y me bajó la idea de participar, pero lo que pasó hasta a Abril de este año fue que nunca me atreví, y esto resulto a raíz de una conversación con Guillermo (el otro compañero que no está acá hoy), él me dijo que Ángel también estaba interesado y que habláramos con él, y también sabia el caso de Manuel. Conversamos entre los cuatro, y dijimos que sería buena idea, esto se juntó con un aviso que mandó Projazz a la Telefónica haciendo una promoción. Además de las ganas que teníamos escondidas de saber de qué se trata todo esto y venir. Y en la conversación inicial con la chica que nos atendió cuando entramos, ella nos preguntó por qué jazz, por qué no mejor Blues, que nos serviría como base, y ahí cambiamos de jazz a Blues como intención. Después fue un choque enorme cuando nos encontramos con la diferencia de edad entre el profe y nosotros (risas), él nos evaluó”.

Ellos no venían con educación formal, sino con las ganas de escuchar música, y la experiencia de haber tocado en la universidad, como dice Ángel.

“Yo llegué con mi guitarra de palo –recuerda Bernardo-, la que fue ampliamente criticada (risas), y el profe dijo políticamente que sería bueno cambiarla, ahí me compré esta (muestra).”

Desde Abril comenzó el taller y en este tiempo han aprendido técnica y teoría. Las metas para unos son ambiciosa, para otros no tanto, entre las primeras está Ángel que dice que su meta sería tocar al nivel Eric Clapton, “Aunque me tome veinte años, me da lo mismo, todos los días toco en mi casa. Ahora nos estamos poniendo el marco teórico, para saber qué estamos tocando, reconocer lo que es mayor, menor, etc”.

Por su parte Bernardo hace muchos años que no tomaba una guitarra, recuerda que cuando joven era muy guitarrero, pero lo dejó al entrar a la universidad. “Mis hijos me pidieron comprar instrumentos -dice-, y mi guitarra de palo la mantuve hasta ahora (la misma que fue criticada), pero nunca toqué con mis hijos. Fue como un bichito que empezó a crecer el querer hacer música. Hace dos Años pasé por fuera de Projazz y me dije, “eso quiero hacer”, pero nunca me atreví. Por eso para mí esta hora y media a la semana que tenemos, es un recreo súper importante en mi vida, me genera una higiene de mente muy buena, interesante y potente”. Esto es lo que los llena del Taller, y como señala Ángel, poco a poco sin proponértelo, se va mezclando la teoría con la técnica que no tenían, y con la gracia de que están sonando las guitarras, ya no tan feas como eran originalmente. Lo que Bernardo aspiraba al entrar acá era tocar un poco de Blues, y poder decirle a su familia “¿Quieren que les cuente lo que estoy haciendo en el taller?,

Les voy a mostrar”, hoy día efectivamente aparecen esas ambiciones de formar una agrupación, salir a tocar, sin tener la certeza de si va a cuajar o no, pero teniendo el propósito.

Por otro lado está el factor trabajo y familia, pero al parecer todo se complementa para mejor, pues según sus propias palabras, esta actividad les conforta porque les ayuda a “dar la vuelta bien a la semana”, en todos sus aspectos. Y esto se nota cuando Ángel habla con orgullo de su entorno familiar rodeado de música: “El living de mi casa está separado en dos, en una mitad hay una batería, dos teclados, seis guitarras, tres amplificadores, dos mezcladores. Tengo cuatro hijos y todos tocan, estoy una hora y media al día tocando, y siempre está la experiencia de tocar junto a mis hijos algo, media hora o tres cuartos de hora”.

“Tratamos de dedicarle diariamente dos horas a la guitarra, agrega Bernardo, pero encontramos que es poco el tiempo, y con lo que nos exige Marcelo Nieto (el profesor), de pronto no estamos dando lo que debiéramos, tiene que ver con que hay que practicar. Ahora estamos recuperando el tiempo perdido en lo que es la técnica y la teoría.”

La edad no es una limitante para comenzar, cada quien debe atender sus propios procesos y escuchar los tiempos en que deben suceder los acontecimientos. Lo peor que le puede pasar a una persona es llegar a una edad sin curiosidad de cambios, he ahí la vejez de la edad, creo. El propio Bernardo habla de este nuevo paso: “Hace algunos años atrás yo creo que habría sido más estresante tomar esto, sobre todo por los niños porque demandan tu atención, así que esta bien haberlo hecho ahora. En mi casa se sorprendieron cuando se enteraron de que estudiaría música, fue como un descubrimiento el que me vieran a mi tomando el instrumento, y ver que sí me gusta la música y que sí estoy tocando. Me hacen preguntas de cómo me va… mi hijo mayor me dice que le traspase lo que me han enseñado. Siento que antes había una distancia enorme entre la música que escuchaban y tocaban y la que yo escucho, pero con el tiempo me parece que las distancias se acortaron. Hay momentos en que pareciera que los gustos son muy distantes, pero para mí ha significado redescubrir que hay música transversal, que perdura en el tiempo. Cuando fui al concierto de Santana en Viña del Mar me sorprendí de la cantidad de niños chicos con sus papás todos disfrutando, cantando las canciones.” Creo y agrego que detrás de la música donde hay un trabajo genuino, una búsqueda honesta, sea desde el lugar creativo y/o emocional que sea, cuando ha habido una construcción del mundo sonoro que proviene desde el propio mundo interior, es música que traspasa generaciones, o al menos así lo percibo yo desde la historia.

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21.10.09

Octubre sigue vivo en Projazz

Con clases magistrales y conciertos gratuitos Instituto Profesional Projazz cerrará las actividades correspondientes a la segunda mitad del mes de Octubre. La invitación es para todo público.

El Auditorio Projazz, ubicado en Ramón Carnicer 27, Providencia, abrirá sus puertas el miércoles 28 a las 14:00, con el guitarrista Emilio García presentando su clase magistral donde matizará con elementos provenientes del rock y el jazz.

El jueves 29 sonarán en el mismo escenario los conciertos de Sik Myusik y Ascesis con el guitarrista Marcelo Donoso y al día siguiente el jazz de Farías Trío. Todos a partir de las 19:00 horas.

Para el martes 27 tenemos el broche de oro del Tercer Ciclo de Jóvenes Jazzistas del Instituto Chileno Norteamericano que se desarrollará en la Sala América de la Biblioteca Nacional. Projazz será representado por el Octeto de Ensamble, cerrando este ciclo donde se muestran las destrezas de la nueva generación de jazzistas, a partir de las 19:00 horas.

Para cerrar este calendario, Daniela Benito cuarteto se presentará el viernes 30 en el Ciclo de Jazz Fusión del CITI Providencia (Avenida Providencia 2359) a las 21:00 horas, en el llamativo escenario al aire libre a un costado de la Avenida Providencia.
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19.10.09

Natalia Ramírez Trío

Hay un nuevo video disponible en el canal oficial Projazz en Youtube. Natalia Ramírez Trío presentándose en el Ciclo de Jazz Fusión del CITI Providencia.



El ciclo sigue el viernes 30 de octubre con Daniela Benito Cuarteto. Avenida Providencia 2359. 21:00 horas. Entrada liberada. Leer más...

9.10.09

Cuando el rock es más fuerte


Raúl Venegas, es alumno del Diplomado en Rock, Metal y Progesivo del Instituto Profesional Projazz. Es un "aperrado" que con toda la actitud rock se la jugó, dejó su ciudad y se colgó la guitarra para cumplir un sueño: Aprender de sus maestros y convertirse luego en un verdadero difusor cultural en la Cuarta Región.



Raúl Venegas posee una cualidad propia de caracteres soñadores que van en contra de cualquier regla de conformismo social y manuales de Carreño, la Obstinación. Cualidad a la que incluso Herman Hesse dedicó un libro entero.


"Una virtud hay que quiero mucho, una sola. Se llama obstinación. Todas las demás, sobre las que leemos en los libros y oímos hablar a los maestros, no me interesan... Virtud es: obediencia. La cuestión es a quién se obedece. La obstinación también es obediencia. Todas las demás virtudes, tan apreciadas y ensalzadas, son obediencia a las leyes dictadas por los hombres. Tan sólo la obstinación no pregunta por esas leyes. El que es obstinado obedece a otra ley, a una sola, absolutamente sagrada, a la ley que lleva en sí mismo, al "propio sentido". Herman Hesse


Porque Raúl ya había “armado” su vida en alguna otra profesión, ya estaba en la firme rutina del trabajo, ya estaba “contratado” por esta sociedad. Pero algo no lo dejaba descansar, y es que las pasiones son más fuertes que las obligaciones, aunque le haya tomado años decidirse a emprender su voluntad. Y justo cuando ya tenía el pasaje comprado supo que una hija vendría en camino, ya no podría volar así como así… pero igual llegó, a pesar de las contradicciones, a pesar de los sentimientos en contra de si mismo que ha sentido en algún momento. Porque algo en él me dice que la oportunidad está en esta vida.


Aquí, el propio Raúl, alumno del diplomado de Rock, Metal y Progresivo nos cuenta su historia. Hay algo especial en aquellas personas que han tomado el camino rocoso, seguramente algo grande les da fuerzas.

Raúl:

“Vengo del norte de Chile, Diego de Almagro al interior de Copiapó, Tercera Región, luego me fui a Ovalle. Allá estudie técnico en construcción en un liceo politécnico, después estudié construcción Civil en Calama, pero no dure nada. Yo jugaba a la pelota, si hubiese seguido a lo mejor estaría en otro lado, pero por cosas de la vida una lesión a la rodilla me llevó por otro lado, por eso empecé a tocar, y fue tarde (el 2001) cuando agarré la guitarra de palo, al principio sacaba temas románticos con cancioneros, pero allá se le da harto a la música tropical, yo tocaba mucho "sound" en grupos de cumbia, grabé dos discos con Fantasía, por plata igual, era algo que remuneraba.


Siempre quise tocar rock, al principio lo veía lejano, después cuando tomé en serio el instrumento me amanecía, y por ello tuve un progreso súper rápido, comencé tocando rock latino con unos compañeros.


Mi primera banda de rock favorita era Stratovarius, era la gran meta. Se me metió en la cabeza que tenia que llegar a ese nivel. Por eso me vine para acá, porque allá no hay muchas escuelas. Yo estudiaba solo, está el club de jazz de Coquimbo, pero yo vivía en Ovalle y era difícil viajar para allá.


Me enfermé, porque estaba trabajando y era difícil estudiar, pensé que ya no podría estudiar más guitarra y que moriría así. Entré en una crisis. Los estudios ya me los habían dado mis papás, yo ya estaba formalizado con un estudio y tenía que trabajar. Pero empecé a aprender teoría en clínicas por Internet, o buscaba profes que me explicaran algo de teoría. Aquí en Chile es mal mirado el músico que no está preparado con estudios, el “musiquillo” como digo yo, incluso yo me presentaba como “musiquillo”. Por eso busqué estudiar, para poder presentarme como músico. Por eso sentía que tenía que estudiar, para poder entrar en el medio.


Mi sueño es llevar lo que he aprendido para Ovalle, esa es mi motivación de haberme venido a estudiar acá. La cultura de los jóvenes allá todavía es muy cerrada en lo musical, hay mucho por hacer. Me propuse venir para luego ir a culturizar, sacar buenos elementos y motivarlos a estudiar. Cuando uno es joven se farrea mucho las oportunidades.


Elegí Projazz porque para mí es uno de los mejores Institutos de Chile. Un amigo me mostró un video de Alejandro Silva, y quedé impresionado, luego leí su biografía y vi que era chileno, me caí de espalda y eso me motivó más aún. En ese tiempo él hacia clases acá. Ahí me puse a revisar la pagina de Projazz, hasta que al tercer año de trabajar ya no daba más, y mi cuerpo me decía “¡Ándate, ándate a estudiar allá!, o si no, no vas a morir feliz”. Hasta que vi que salió el “Diplomado de rock, metal y progresivo” para este año. Ahí me decidí, me preparé para dar la prueba. Pensé que iba a dar jugo porque iban a haber muchos postulantes secos, pero no perdería nada en venir. Llegué temprano el día del examen de admisión, me paseaba, veía como tocaban el timbre en Projazz para entrar, y me decía “Ojala yo esté tocando el timbre y entrando como alumno”, lo veía como algo súper grande, y todavía lo veo así


Acá he descubierto cosas importantes. Me encanta la composición, antes de entrar había compuesto unos temas pero sin saber qué estaba haciendo, ahora he descubierto más sonoridades, otras escalas que me sirven para componer con más ntendimiento


Es complejo porque en estos dos años nos exigen mucho para que salgamos siendo excelentes músicos. Y lo que me llevo como gran aprendizaje es el profesionalismo, la disciplina. Los profes son excelentes, tienen la vocación de entregarte lo que saben, y saben cuáles son las herramientas que necesitamos”.

*Por Paula Carmona

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5.10.09

Proyecto Groove en vivo

Nuevo video en el canal Youtube de Projazz.

Proyecto Groove se presentó en el ciclo Rock in Jazz, organizado por el Instituto Profesional Projazz y el Centro Cultural Amanda.

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29.9.09

Projazz invita a una velada de estrenos

Andrés Pérez presenta su proyecto solista

Con material inédito se presentará este viernes el proyecto solista del destacado saxofonista nacional que está ad portas de concretar la salida de un nuevo disco.





“Santiago Vivo” se titula el concierto que marcará el debut de las composiciones que trae la nueva propuesta de Andrés Pérez. La presentación de “Andrés Pérez Quinteto”, está fijada para este viernes 2 de octubre en Thelonious Lugar de Jazz a partir de las 22:30 horas. La composiciones y arreglos están inspirados en la “imponente e histórica” capital chilena, según comenta el saxofonista.

La música que presentará Pérez, docente del Instituto Profesional Projazz, será editada en un futuro disco. “Esta interesante velada será como dar un paseo por la ciudad, plasmando en forma de música, sus mitos rurales y urbanos, sus días y noches, sus calles y su arquitectura, el barrio Mapocho, sus colores, su ruido y su silencio”, comentó el compositor.

La formación la completan los destacados músicos y profesores Projazz: Tomás Krumm (piano), Carlos Cortés (Batería), Marcelo Córdova (Contrabajo) y Cristian Gallardo (Saxo Alto y Flauta Traversa).

Para más información sobre Andrés Pérez: www.myspace.com/andresperezmusic Leer más...

17.9.09

Festival de Jazz en Antofagasta

Profesor Jorge Vidal en el norte grande

Antofagasta está bendecida por el mar, su gente disfruta hasta la madrugada las olas tibias en “las almejas”, la playa más popular, y donde hasta los perros nadan a la balsa. La ciudad es desordenada, está envuelta de un aire salado, el centro, como todos los centros de las ciudades, es colonial. La plaza además de palomas está reinada de jotes, -pájaro de 70cm. de animalidad, carroñeros y de belleza no tradicional-. Recuerdo el Antofa de 1993 cuando iba a jugar a la “plaza del mono pilucho”, al que vestían los compadecidos con un calzoncillo en la cabeza. El habitual viaje Calama-Antofagasta entre los cuales hay tres horas de sólo desierto, y dos pueblos de dos cuadras cada uno: Cierra Gorda y Baquedano, como puestos por “el de arriba” entre tanta soledad. Y más hacia atrás, el Antofa de 1988, cuando mi madre me llevaba a almorzar cochayuyo a la Universidad Católica del Norte, ahí donde estudiaba también Jorge Vidal, -nortino de nacimiento-, cuando iba para Arquitecto por esos mismos años. Qué curiosas son las historias, ahora él es profesor de Guitarra eléctrica y de taller instrumental en el IP Projazz. En el año 1995 hizo clases por primera vez en esta institución, pero en ese entonces aún no era un Instituto profesional, así que podemos decir, con melancolía, que le ha cambiado los pañales a la escuela, también podemos decir, con orgullo, que la ha visto crecer y sigue siendo profesor con la camiseta bien puesta (en realidad, es él quien lo dice).



El viernes 11 de septiembre recién pasado, Jorge viajó a su Antofagasta para realizar una tarea bien particular; participar en el festival de Jazz que organizó la escuela de música popular del Teatro Municipal de la ciudad. De paso, y ya que además de músico Jorge comparte otra vocación, la de sanador, también fue con el objetivo de capacitar y hacer una serie de vivencias de sicología transpersonal a los profesores de allá. Considerando que la escuela de música en el área popular se está recién iniciando, Projazz actúa como un padrino en el crecimiento de esta institución, “Las edades de las instituciones no son como la de las personas, tiene que pasar mucho tiempo para que maduren”, dice Jorge. La labor de llevar Projazz fuera de Santiago, a lugares donde los circuitos musicales son pequeños pero potentes, es una labor que significa crecimiento y unidad a nivel de país, Jorge plantea generar un circuito de jazz sureño, nortino, y porqué no pasar la frontera al norte de Argentina. Estar vigentes como escuela no solo es saber lo que pasa en Santiago, sino ser colaboradores del fenómeno musical en donde menos están las oportunidades.

“Hay un universo de personas al cual llegar, las condiciones del mercado han cambiado, no nos podemos quedar de brazos cruzados.”, recalca Jorge, y además habla de la importancia de la educación Web, como canal educativo a distancia; llevar la escuela a lugares recónditos es uno de los mayores beneficios del viciado Internet.

Jorge Vidal me habló de su idea, muy bella, de lo que es ser institución, que converge con lo que es su propio ideal de vida, y con su otra visión más holoarquica:

La Institución es un organismo, y como todo organismo tiene una estructura interna que se compone de sujetos, órganos, células, átomos, etc. “En todo orden de cosas hay que ser leal; a un proyecto, a las ideas, a los amigos... Para que el organismo funcione y avance no nos podemos quedar pegados en el mismo lugar, hay que avanzar según el nivel de experticia que uno va adquiriendo, no hacer taco a las generaciones futuras, pues quedarse en el mismo puesto eternamente es una anomalía”, como si un niño no se desarrollara porque rechaza el crecimiento. “Hay que observar hacia donde va de forma orgánica la empresa. Las personas crecen, la empresa crece.” Dice él.

En el año 1984 se entregó a Antofagasta el flamante Teatro Municipal, la institución cultural más importante de la región, tiene la capacidad de 760 butacas distribuidas en planta alta y baja., cuenta con oficinas administrativas, camarines, baños, salas de ensayo, bodegas, salas de clase, y en total cinco pisos al servicio de la cultura.

Por otro lado, la escuela de música se inició en 1986, por iniciativa del profesor Rafael Ramos Vivar, cuando las clases se impartían en salas improvisadas para su normal desarrollo. Luego con el aporte privado y Municipal, permitieron la habilitación total del cuarto piso del teatro para el perfecto funcionamiento de las clases.

Hoy la escuela imparte clases regulares de instrumentos clásicos y populares, junto a un importante soporte teórico. La violoncellista Yasna González adaptó e incorporó las clases de instrumento y canto populares. Hoy la escuela cuenta con un promedio de cien alumnos. Y entre sus profesores hay un ex alumno Projazz, Jaime Cabrera Mavrakis, profesor de bajo eléctrico. Esta escuela seguirá creciendo, y Projazz tiene intenciones de ser un colaborador, por ello se proyectan convenios de estudios, intercambio de profesores y alumnos, similar al convenio de estudios con la Uarts de Filadelfia e infinitas posibilidades de generar intercambio de experiencias, como la que aconteció recientemente en el festival de jazz organizado por ellos, y donde fue a meter guitarra nuestro profesor.

*Por Paula Carmona Leer más...