Hace un par de entradas les contamos sobre la historia de Raúl Venegas Ahora es el turno de Nibaldo Jaure, otro de los alumnos destacados del diplomado de Rock, Metal y Progresivo de Projazz. ¿Por qué es destacado? Porque en el día se viste formal, y por la noche usa uniforme hardrock (dicese jeans ajustado semi-roto, polera negra, zapatillas y guitarra en mano), aunque bien saben que la actitud hace al rockero, y no lo que lleva puesto. Bueno, así como Clark Kent es un ciudadano obediente de día, y Superman cuando le surge la urgencia, así mismo Nibaldo Jaure es ingeniero en informática de día, y rock star desde el atardecer. Pura actitud. La diferencia es que él no nació en Criptón y confiesa que al desayuno no debe faltar su porción de hidróxido de silicato de sodio litio boro con flúor (criptonita) con leche.
Tengo 29 años. Salí del colegio y empecé a estudiar ingeniería en informática y trabajar en la noche. Toco guitarra desde los doce años. Aprendí en el colegio en el taller de música folklórica, en séptimo básico. Empezamos a tocar en vivo de inmediato, en peñas del colegio y festivales folklóricos. Antes de entrar a Projazz esa fue la única educación formal en cuanto a la música.
Desde la enseñanza media en adelante me formé como autodidacta. Yo no tenía conocimientos teóricos, y en ese tiempo sin Internet solo de vez en cuando me conseguía una tablatura. Me pasaba varias horas estudiando, porque siempre he sido perfeccionista.
El rock ha estado en mi vida siempre, crecí en una familia de puros rockeros; mis tíos y mi papá escuchaban el rock de los setenta: Led Zeppelin, Black Sabbath, Pink Floyd, Deep Purple. Mi estilo se caracteriza por esa música, siempre fui apegado a lo clásico, a lo más sucio, de alguna manera. Nunca fui del lado virtuoso del rock, ahora en Projazz recién me estoy acercando a esta música más compleja. El diplomado abarca todo el rock, y me ha ayudado a entenderlo en todas sus formas. Ahora que armamos una banda con compañeros, estoy componiendo y plasmando lo que he adquirido acá.
Todo me ha servido de lo que he aprendido, desde los ramos teóricos a los prácticos, todo. Me gusta que los profes se den el espacio para salirse un poco de la materia y hablarnos de cosas, que pucha que nos sirven, son excelentes como personas y como músicos. Tengo puros elogios para el diplomado. Leer más...